La calma

10 comentarios:

kiko esperilla dijo...

Conclusión: hay que descansar mucho para ser un auténtico felino cuando llega el momento, jeje

XuanRata dijo...

El que no haya hecho el experimento de dejar el gato patas arriba que levante la mano. Una imagen llena de calideces, la de los colores y la de ese recogimiento tan hermosamente físico del felino.
Por poner una pega un poco tonta, ese trozo verde de la parte superior desvía un poco la atención: tal vez debería verse un poco más o si no, recortarlo directamente.

Un saludo, compañero.

SKIZO dijo...

In your honour and in the honour of wall the Photographers, I published an ilustration.

cascarilleiro dijo...

Me gusta el enfoque y la variedad de colores en esta toma,buen trabajo.

Saludos.

Ñoco Le Bolo dijo...


Realmente, calma es lo que transmite. Pasa absolutamente del provocador colorido que deja a sus espaldas, sabe que está todo a mano para disfrutar de ese 'aire' inverso cuando le apetezca.
En lo del trozo verde... pues si, un ligero recorte y arreglado.

Saludos

CR & LMA
________________________________

Ripley dijo...

creo que somos el mas imperfecto de los animales aunque "gocemos" de una inteligencia especial sobre los demás. yo tb dejaba caer un gato dsd lo alto aunque le daba mas ventaja pues caia desde un balcon. me encanta la foto. el colorido a la derecha y el pulcro blanco a la izquierda. abrazos

ANRAFERA dijo...

Me encanta los gatos. Grato recuerdo de infancia me trae ésta entrada. Muy buena la toma, con esos contrastes de colores al fondo. Enhorabuena. Saludos.

Doria dijo...

Además de gato es portugués lo que supone un valor añadído cuando de calma se trata. Me encanta la calma portuguesa y la luz, por supuesto.

Ángel dijo...

Si es que nada les preocupa, pero en cambio míranos a nosotros, todos llenos de angustia vital y existencial, prisas siempre pensando en el futuro y olvidando el presente, ... en fin ¡quien fuera gato Andrés!
Un abrazo

ercanito dijo...

Tocayo, es verdad lo de la luz portuguesa, pero sobre todo lo de la calma. A mí eso me da cierta envidia.

Ángel, quién fuera gato, o por lo menos quién tuviera la capacidad de calmar la prisa como quien mueve una montaña en los momentos de tensión absurda, como la que se tiene por inercia auqnue no tengas prisa... A mí me pasa eso constantemente, y lo lamento todos los días.