Libélula

Esta foto, y todas las de que hice el pasado domingo, me costaron una insolación y el correspondiente dolor de cabeza, pero imágenes como ésta lo compensan totalmente. Repasando un poco me doy cuenta de que necesito un difusor para el flash. El palito no estaba encalado, y ahora me da coraje.

Ah, la libélula es una Sympetrum vulgatum macho.
Nota: con fecha 5 de agosto he actualizado la entrada corrigiendo la sobrexposición de la ramita. Es lo que tiene ser el dueño del blgo y no ser fotoperiodista...

7 comentarios:

Mª Angeles y Jose dijo...

Como lo del palito ya lo dices tu! dejemoslo aparte.....la libelula quedo impresionanre, no paro de deleitarme con esas alas.


Fantastica.

Besos

Wersemei dijo...

Que no te de coraje que fotos como esta valen muchos aplausos....ya quisiera yo hacerlas. Saludos!!

Pedro Sanchez dijo...

Fantastica, buen encuadre y magnifica nitidez, me gusta.

Saludos.

Macachines dijo...

y porque no pruebas sin flash ?

Javier Diéguez López dijo...

Encontre tu blog a través de Martin Gallego, y la verdad que los dos sois unos maestros. Tendré que coger recortes para aprender hacer fotos que se parezcan a las vuestras. Porque... mejor imposible.
Un saludo y te sigo desde hoy mismo.

ercanito dijo...

Juan Carlos, las hice también sin flash pero el fondo me estropeaba casi todas las fotos. La excursioncilla la hice entre las cuatro y las seis de la tarde a pleno sol y la luz quemaba las plantas de los fondos. Tampoco había muchas zonas con sombras para componer fondos apagados al natural. Total, que las que están sin flash tienen la libélula como un elemento más, no como la protagonista ante tanta distracción. Es lo malo de hacer fotos a esas horas.

Aunque el flash aplana, disminuye las sombras densas y es realmente útil para apagar los fondos.

Javier, me alegro de que te guste lo que ves, pero la comparación con Martín se me antoja muy exagerada. Ya quisiera yo...

MartinAngelair dijo...

Has mencionado una palabra,... paciencia, en la bonita entrada anterior.



Para mí, la paciencia es un mundo, nada agobiante, y mucho menos apremiante,...un cofre de tesoros, donde aparecen y aparecen, posibilidades, ganas, deseos, ilusiones, carencias simpáticas, y un tiempo más enriquecido.




El 'libélulo' abrazado a ese palito no encalado está de coraje guapo.





Beso.
B.T.C.A.