La realidad...

- ERCANITO: Decía una compañera en uno de los hilos que hemos tenido tan moviditos que cada uno en fotografía tenía sus fines, en alusión a la convivencia aficionado-profesional que hoy existe en el grupo (y en el mundo de la Fotografía).

En la vida hay una cosa llamada empatía que si se entiende y se trata de poner en práctica las discusiones no serían tales, sino debates constructivos.

Seré dogmático o seré sencillamente gilipollas, pero desde que leo a profesionales del fotoperiodismo, del reporaje fotográfico, y demás formas fotográficas ha cambiado mi forma de ver la afición, y ahora tengo por norma valorar mucho lo que hago, y lo que hacen los demás.

Como miembros de grupo tenemos que tener empatía, responsabilidad y saber convivir. El grupo, y cuando digo el grupo digo TODOS, DEBERÍAMOS APORTAR un granito de arena a culturizar y culturizarnos un poco en materia de fotografía, ya que más allá de la elección del iso, obturación o la técnica en general hay un mundo inabarcable que suele ser muy gratificante, desde los problemas de la profesión hasta el lenguaje de la imagen.

Y digo todo esto porque es cierto que parece poca cosa ceder los derechos a Gettty, regalar una foto para el periódico porque ponen mi nombre, o pagar modelos con copias del reportaje, pero detrás de la cámara también hay gente que trabaja, que se esfuerza, que se desvive porque su trabajo se venda y tenga para llegar a fin de mes. Con pequeñas cosas, siendo tantos aficionados como somos (39 millones de usuarios de flickr), estamos puteando lo indecible a los que eligieron andar el camino por el otro lado de la calle.

Espero que todo esto que ha pasado en los últimos días sirva, como he leído por ahí, para empezar de cero y para recuperar una salud de HYSF que tanto se oye de tiempos mejores pero tan poco se ve.



- COMPAÑERO DEL GRUPO: Muy interesante tu reflexión, ercanito.

Ahora bien, la convivencia aficionado-profesional, como bien dices, es una circunstancia que se dá en muchos ámbitos del mundo laboral y de los servicios.

¿Quién no ha oído hablar a algún amigo de la multa que le recurrió aquel estudiante de Derecho en su último curso?

¿Y los miles de pasantes que hacen "gratis" su trabajo con la esperanza de que algún día les contraten en los despachos de abogados?

¿Y el voluntariado social, cuántos puestos de trabajo sustituye?

Me parece muy respetable publicar unas fotos en un periódico a cambio de ese placer para el autor. Y me parece una gran idea que un buen fotógrafo aficionado pague a la modelo con las copias del reportaje. Porque, creo que, en realidad , SÍ HAY UN PAGO.



- ERCANITO: No le veo yo la afición que le supones a un pasante, la verdad. ¿Imaginas que hubiera administrativos aficionados? yo estaría en paro.

9 comentarios:

Ripley dijo...

al margen de todo eso que está muy para los entendidos y gentes del mundillo, estamos tambien quienes hacemos fotos a ojo, por el placer de hacerlas y mostrarlas despues. con el tiempo uno va aprendiendo cosas, a mi todas las reflexiones y mediciones que haceis con la reflex se me escapan pq no estan a mi alcance y cuando las leo es como si lo hiciera en griego.conozco las letras pero no su significado. supongo q si tuviera reflex seria distitnto pq al usar los conceptos acabaria por aprenderlos, en fin. Una jerga de un grupo especial, una élite, no se como decirlo, pero muy ajenos a mi. que siempre me ha gustado saber ante una foto la motivacion de quien la sacó, su vision, su idea y si consiguio transmitir a los demas su sentir o cada cual sintio algo diferente ante el mismo estimulo, esto es lo que me apasiona de la fotografia.
el otro dia estuve viendo una serie de fotos sobre los horrores del comunismo, no quiero entrar en politica solo hablo de fotos, ya avisaban de su brutalidad pero pese a ello miré, no pude ver mas de tres o cuatro ¿por que? pues pq me imaginaba al fotografo fotografiando muertos ¿sus motivos? quien sabe, un reportaje, un encargo, afan de pasar a la posteridad, morbo, dinero?...yo no podria ser reportero de guerra y eso que tengo una foto de un acuchillado en las calles de madrid en una reyerta y del samur atendiendole en un charco de sangre, es una imagen recurrente que me golpea una y otra vez y a la que no encuentro la razon de por que la hice, el caso es q ahi esta en el disco a disposicion de quien la quiera. El caso es que lo que no sorprende no es la destreza del samur ni el charco de sangre ni siquiera el herido sino la gente que en corro se congregaba a ver el espectaculo y ys si os hablo del tipo de gente os volveis locos, adolescentes de un colegio cercano, parejas cogidas de la mano, todos callados, todos mirando ¿vivira o no vivira? supongo que es lo que se preguntarian. todo este rollo viene a cuento de que tras el debate aficionadocasiprofesional-profesionales estamos otro grupo mas pequeño y silencioso, discreto, callado en los foros y poco participativo quizá pero que muchas veces os leemos y dejamos la reflexion para cuando nos vamos a la cama a dormir. fuerte abrazo

Jan Puerta dijo...

El debate es complejo. Demasiado complejo como para exponer superficialmente un concepto. Yo, no suelo poner de profesional al lado de mi profesión porque creo que se supone. Si alguien me lo pregunta, suelo preguntarle a que se refiere con lo de profesional. La respuesta no suele ser simple, ni sencilla. Sino todo lo contrario. Compleja por definición.
La gama de fotógrafos es demasiado extensa como para catalogarlos en dos o tres categorías. Hay demasiadas.
Yo intento compartir las emociones mediante las cuales he realizado un trabajo. Sin motivación no existe la inquietud. Y sin esta, la creatividad esta mas coja que un pirata con pata de palo.
Un fotógrafo hace fotografías. ¿Simple? Lo parece por aserto. Pero un fotógrafo, sufre ante una toma. La vive con una intensidad que no siempre se puede medir ni mostrar. Vive la fotografía. Personalmente hablando, no concibo un día sin cámara. Un día sin hacer una fotografía. No sé lo que es desde hace muchos años, salir a la calle sin llevar una cámara. ¿Enfermo? Posiblemente hasta límites insospechados.
Soy y me considero fotógrafo.
Un abrazo

Macachines dijo...

Soy y me considero fotógrafo, pero con mis años he aprendido a disfrutar de los momentos sin fotografiarlos, reteniendo la vivencia que alimenta el alma y quizá educando el ojo para futuras tomas.
En estos tiempos en que las fronteras entre los saberes, las profesiones y los oficios se desdibujan, es difícil tomara partido por un modelo.
En la historia de la humanidad , la mayoría de los bienes artísticos y culturales ha sido producida por gente sin estudios profesionales, ( me refiero a estudios universitarios) , son los tiempos actuales, la sociedad y su sistema económico, los que exigen profesiones y títulos para ejercer un oficio o profesión, pero por otro lado el oficio se extiende a vastas capas de la población por cierta democratización de los medios y los recursos y por la comunicación que existe hoy en día. Ya los saberes no son propiedad de un pequeño círculo aúlico ( que por otro lado se resiste a bajar del pedestal).
Para mi es interesantísimo y único en la historia, el proceso que se está viviendo por la difusión del conocimiento y por la sensibilización de una nueva generación.

kiko esperilla dijo...

A mi lo que se me ocurre es que hay un mundo inabarcable más allá de la fotografía y de los fotógrafos y sus problemas, jeje, y hombre putear yo creo que no se putea a nadie, como no sea a mi mujer por las horas que le dedico a esto. Me voy que este debate es un patatal.

RAFA PÉREZ dijo...

Me quito el sombrero ante tu reflexión, ercanito.
¿Fotos gratis por el placer de verse publicado?
Nunca. El placer será infinitamente superior del editor que se beneficia de esa práctica. Mira que lo he intentado, pero hasta ahora nadie me ha regalado una nueva cámara, un curso de inglés o la gasolina para desplazarme a hacer esa foto que pretenden que regale.
Simplemente no. Hoy en día existen otros canales para que el fotógrafo NO PROFESIONAL muestre sus imágenes. Si una foto de ellos tiene la suficiente calidad para ser publicada que cobren por ello. Lo que jode es que lo hagan gratis.

Oddiseis dijo...

No soy quién para hablar de estas cosas, puesto que no participo en ninguna de las dos categorías (no soy profesional y ni cobro ni regalo mis fotos a ningún editor, que son para el disfrute mío y de mis amigos). Pero se me ocurre una cosa.

Pienso que a lo mejor el dilema corre por cauces equivocados o, al menos, que la situación, tal y como la planteas, no puede tener solución en el mundo en el que vivimos. Si se plantea como una cuestión de economía de "productores" (los fotógrafos, del tipo que sean, producen imágenes), la competencia siempre será ganada por quienes están en condiciones de ofertar mejor: los aficionados, porque su bienestar no depende de la cotización de su producto, mientras que los profesionales son esclavos de esa valoración.

Pero el caso es que, hoy, como me enseñó un observador de la realidad tan agudo como JOAKO, el mundo ya no está dominado por las economías de productores, sino por las economías de consumo. Lo que en realidad determina el estado actual de este sector no es tanto la competencia profesionales vs amateurs como la cultura de consumo de los receptores de su producción, es decir, las editoriales, y estas, a su vez, por la de los consumidores finales, los lectores, los espectadores, NOSOTROS.

¿No se dan cuenta? No queremos calidad; queremos cantidad. No queremos reflexión y profundidad, sino inmediatez y espectáculo. En la sociedad de la información y de la imagen, cada una de éstas vive solo un suspiro y es devorada a continuación por una nueva, simplemente porque ha caducado, porque se vuelve obsoleta apenas un suspiro después de alcanzar nuestros ojos. ¿Podrían las editoriales, los medios de comunicación, ofertar semejante caudal de imágenes si hubiesen de pagar su justo precio por cada una y además competir contra sus rivales? Es la lógica de la producción de masa, causada por el consumo de masa, y cualquier alumno de económicas sabe que ello implica reducción del valor del trabajo asociado a cada item. Las tarifas de las imágenes estaban condenadas a caer. De un modo u otro. El detonante último es mera anécdota.

Solo existe un camino: atacar la raíz del mal. Es estéril arrojarse piedras desde cada lado de la trinchera en lugar de hacer frente a la realidad, en lugar de luchar (y hacerlo juntos) para cambiar los hábitos de consumo de los lectores. Enseñando a apreciar la calidad y la creatividad. Menos imágenes del mundo pero mejores. Y ello es aplicable a todos los demás aspectos de la economía.

Un abrazo y perdona el ladrillazo que te acabo de soltar.

Vittese dijo...

Venía para ver la última fotografía pero me he encontrado un verdadero ciclo de conferencias !
Lo dejo por aquí, que pase el próximo orador que esto está interesante.
Saludos.

ercanito dijo...

Oddiseis, como hijo y hermano de maestros, ésa es la base de todo, es decir, la educación. Sin cultura no hay respeto, y así está el patio.

De todos modos, esto es sabido por todos, y soy yo el tonto que intenta rescatar ignorantes absolutos para traerlos conmigo, que soy otro ignorante, pero relativo.

En esa relatividad está el respeto, y sin él...

Blogger dijo...

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