Reminiscencias. Conclusiones

Aplicando el reencuadre sugerido por Juanjo Fernández a la primera foto queda de esta manera. Efectivamente, la imagen gana fuerza creo que porque distrae menos la farola. Como documento que guardaré toda mi vida, tal vez me informe más con la farola ahí (por lo que conservaré las dos versiones), pero el fin estético está más conseguido con el reencuadre. La magia de la que hablaba Juanjo está a salvo porque a penas ha variado, y aunque esto pueda valer como ejemplo de cómo salvar o mejorar una fotografía editándola, hay que aplicarse el cuento; lo suyo es hacerla bien antes y dejarse de historias.

Me preocupa que les parezca algo pedante esta serie, por eso les recuerdo que soy un aprendiz y que esto no es un tutorial, sino un ejercicio para seguir aprendiendo.

La segunda foto me gusta por aquello que dijo Ángel de una "sensación dinámica". A fin de cuentas es un paseo. He probado el reencuadre cuadrado que comentaba Jaime Capote pero queda para mi gusto muy estático.

No obstante, generalmente el formato cuadrado me encanta, pero me cuesta lo indecible componer en ese formato.


Me envía Kiko Esperilla esta versión explicada perfectamente en uno de los comentarios de la entrada anterior, el cual copié del e-mail que me envió.

Como os pedí que eligiérais, lo justo es que ahora moje yo. Me quedo con la primera porque el paseo es sobre el camino que lleva al cementerio (bingo Sonrisa de Hiperión) y los cipreses tienen ese valor simbólico que le viene como anillo al dedo. Tenéis que perdonar que no os haya contado este detalle antes, pero de hacerlo probablemente me habriais privado de las aportaciones tan valiosas de la segunda foto. De paso, esta entrada viene perfecta para comprender lo difícil que puede llegar a ser la edición gráfica. Ahora bien, yo no tengo ese problema porque me voy a quedar con todas las fotos, jeje, así que me quedo con la primera versión reencuadrada por Juanjo Fernández y con la segunda con el de Kiko Esperilla, por los movito de sobra comentados.

Gracias a todos por la participación .










Pd: si tenéis algo más que aportar a esta reflexión estaré encantado de recibir más crítica.

5 comentarios:

Ángel dijo...

Como ejercicio está muy bien, lo bueno de la fotografía es que siempre hay distintas interpretaciones, y no por ello unas mejores que otras.
Fuerte abrazo

juanjofdez dijo...

Gracias por el enlace.
Hece tiempo que tengo una ventana pendiente relacionada con cementerios para poder insertar una cita de Plinio, creo que ahora también me acordaré de esta entrada tuya, así que seguro que te la dedico.
Un abrazo

ANRAFERA dijo...

La primera toma me encanta, profunda y reflexiva. Muy bueno el procesado. Saludos y buen fin de semana.
Ramón

Aretusa dijo...

La verdad que yo también elijo el primer encuadre. Tiene muchísima más fuerza, en el segundo, el árbol de la izquierda tiene demasiado protagonismo.
La foto en sí tiene una atmósfera impresionante. La neblina le da una sensación de tristeza que me ha dejado sin aliento.

Saludos

XuanRata dijo...

Me cuesta decidirme entre la vertical y la cuadrada. La cuadrada resulta más íntima, la franja de cielo se va cerrando con lo que la atención se centra más en los paseantes. En cambio en la vertical, la franja del cielo se abre hacia arriba por lo que la imagen tiene una lectura completamente diferente y nos conduce más allá de la escena, hacia un plano más abstracto tal vez. Así que me quedo con las dos, porque a veces no es bueno elegir.