"Estar en capilla"

¡Qué expresión más bonita, oye!

Hoy se asocia al día y las horas previos al casamiento de los mozos y a los minutos que pasan rezando los toreros y subalternos antes del paseíllo. Ya hubiera querido el Capitán General Riego haber estado en capilla de esta manera, y no en las horas previas a su pública ejecución. A esto que se me viene a la cabeza una letra por seguirilla que cantó magistralmente D. Antonio Mainera a la derecha de su inseparable Melchor de Marchena, y que decía: "el día que en capilla metieron a Riego / to los suspiros que las tropas daban / llegaban al cielo. / Mírame, por Dios / mírame a la cara / con la limosna de tu miraíta /estoy conforme yo". Pero letrillas de flamenco a la República hay para rato y merecen otra entrada, tal vez en otro patio.

Yo lo que quería era hacer una introducción a lo que supone estar en capilla, que no es más que estar esperando algo importante, pero me encanta saber el porqué de las cosas y es precioso conocer de dónde vienen estas expresiones.

Yo estoy en capilla estos días, más el domingo que hoy, pero lo estoy. Ando (como mejor puedo) a las puertas de una operación de tobillo, si es que no me la reprograma de nuevo la Seguridad Social como hizo en febrero. Por suerte, ni tengo que rezar para que el toro no me cornee ni para que el Rey Felón se apiade de mí, pero no quiero dejar pasar esta oportunidad para recordaros que cuando ingresan a un ser querido en un hospital se suele llevar un regalo para hacer más llevadera la estancia entre sueros y suturas. Así que aplicaros el cuento: ya estáis eligiendo el libro que me vais a regalar:

- Historia de la Fotografía (Sougez).

- El cielo a tu alcance (P. Arranz y C. González).

- Criterio Fotográfico (X. Miserachts).

- Mountain Light (Galen Rowel). Premio al que lo encuentre usado en castellano, ya que no se edita desde hace unos años y nadie se desprende de él.

Cuando me den el alta y me recupere totalmente os prometo que no me enfadaré si me tenéis preparadas una chuletas de cordero espetadas en el campo, y un buen bidón con cerveza metida en hielo. De corazón lo digo, no me enfado seguro. :)




Pd: he tenido la amabilidad de linkar los libros por si mis familiares tienen algo de decencia y rompen la hucha en pro de una culta recuperación.

7 comentarios:

Jan Puerta dijo...

No olvides la cámara. Quizás de aquí un tiempo, tu reportaje forme parte de un libro.
Un abrazo
¡Animo!

Ripley dijo...

bueno, esperemos que a la senguda vaya la vencida y no haya nuevos cambios de fechas. que todo vaya muy bien que estoy seguro de que va a ser así.

desde pequeño me ha gustado como a tí conocer el por qué de las cosas. había frases que me llenaban de curiosidad como "beber mas que un cosaco", o "fumar como un carretero", de alguna parte tiene que venir su razon de ser.

le dice el paciente a su medico despues de ser operado, cuando le sirven un guisante para comer y un dedal con agua...
-oiga, ¿podria traerme un sello de correos?
-¿y para que quiere un sello de correos?
-bueno es que despues de comer me gusta leer un poco, sabe.

abrazos

ercanito dijo...

Qué bueno el chiste Adol! jeje...

Jan, intentaré llevarme una compacta, pero dudo que me la dejen llevar a quirófano.

Ángel dijo...

Animo Andrés, e ver si esta es la definitiva.
Digo lo mismo que Jan, igual sacas un buen reportaje de la experiencia
un abrazo

Josep Fábrega Agea dijo...

Ánimo. Estoy operado de la rodilla (seis meses de baja) . Gracias a un gran trabajo mental vuelvo a hacer excursionismo ( a mi nivel).
Suerte, amigo.

Nati Martínez dijo...

Cuidate mucho. Llevate una cámara, ya sabes que los hospitales tienen un "encanto" especial. Recuerda esconderte, normalmente no se pueden hacer fotos ;)

Un fuerte abrazo

ercanito dijo...

Nati, ¿te refieres al quirófano?