Turismo y fotografía

 "La propia actividad fotográfica es tranquilizadora, y mitiga esa desorientación general que se suele agudizar con los viajes. La mayoría de los turistas se sienten obligados a poner la cámara entre ellos y toda cosa destacable que les sale al paso. Al no saber cómo reaccionar, hacen una foto. Así, la experiencia cobra forma: alto, una fotografía, adelante. El método seduce sobre todo a gente subyugada a una ética de trabajo implacable: alemanes, japoneses y estadounidenses. El empleo de una cámara atenúa su ansiedad provocada por la inactividad laboral cuando están en vacaciones y presuntamente divirtiéndose. Cuentan con una tarea que parece una simpática imitación del trabajo: pueden hacer fotos". 



Susan Sontag.
Sobre la fotografía.
1975.

3 comentarios:

luis dijo...

Una libro excelente y acertadisimo.
Un abrazo

Ángel dijo...

Coincido con Luís en lo excelente del libro, aún siendo una visión muy crítica y discutible, la que desarrolla Sontag.

Si es cierto que la fotografía (como muchas otras actividades humanas) ha evolucionado hacia una caricatura grotesca de lo que sus teóricos principios técnicos pudieran haber imaginado.

Como buena actividad de masas, queda al alcance de todos (en esta parte del mundo desarrollado se entiende) y con el valor añadido de la posibilidad ilusoria de convertir en artistas o "revelador" de la verdad escondida, a todo aquel que domine técnica y lenguaje fotográficos.

Pero el mundo ya no es un lugar por descubrir y las culturas perdidas de la Amazonia está hasta los cojones de que las fotografíen una y otra vez. Somos una inmensidad de fotógrafos de clase media con necesidad de expresarnos y sin saber muy bien que contar más allá de las fotografías "bellas".

Tal vez de lo que se trata es de plantearnos qué papel queremos jugar en este mundo y qué podemos aportar más allá de los puros rituales de la búsqueda de la belleza o de la denuncia de las cloacas de las urbes.

Tal vez de lo que se trata es de preguntarnos cómo podemos cambiar el orden de las cosas. Manejamos una técnica, conocemos un lenguaje, igual tan sólo nos hace falta buscar respuestas.

ercanito dijo...

Algún día haré una tesis de lo que pienso de ese libro, que reúne las cualidades de desagradable y adictivo a partes iguales.


Gracias Ángel por tu generosidad. He leído el comentario media docena de veces. Y las que quedan...