Playa


5 comentarios:

roxana dijo...

Que tema de actualidad. Para pensarlo realmente. Son pocos los instantes en donde nos sentimos con las cosas ordenadas, me pegó cuando decis que en vez de pegarnos un tiro nos están matando de a poco con una esclavitud diaria! FUERTE, pero a la vez esperanzador, ya que una puede tratar de cambiar, como vos encaras los instantes de la vida!!!!! que son muchos y suman! beso

La sonrisa de Hiperión dijo...

Pero que ganitas de playa que tengo...

Saludos y un abrazo.

Jaime dijo...

El caos te destruye, la rutina (orden) te mata.
Mi cóctel particular: 70% orden, 30% rebeldía. Para todo y todos.

Pd. No me hago responsable de las consecuencias que tuviere esta receta si a alguien le diera por secundarla ;-)

Jaime dijo...

Por cierto y más importante, Gran Foto.

Ángel dijo...

Básicamente la vida es orden, como todo en el universo y nosotros como partes del (insignificantes) lo somos.
Y no es menos cierto que ya no nos queda espacio para la rebeldía, nos lo niegan y esconden tras infinitas capas de tergiversación y necesidades que nadie demanda, pero que asumimos taciturnos y resignados.
En un sistema que se agota, en una sociedad que asfixia y limita a quienes la componen, no hay espacio para la creatividad, para desarrollar las necesidades expresivas a través de cualquier forma artística. Eso está reservado a la elite, su elite. Al resto nos la alejan limitándonos el tiempo, eso que hoy más que nunca es ORO.
No hay espacio para la revolución, ya que a fuerza de repetirnos mentiras, nosotros mismos la hemos proscrito como única vía para realizarnos como sociedad, alternativa, nueva y prometedora de un futuro mejor.

Tan sólo nos queda lo privado, ese espacio íntimo y personal con los nuestros. Intenso, inmejorable, cálido, refugio como si de "cuarteles de invierno" se tratase.
Pero, aún encontrando la plenitud en este trozo de vida, no puede y no debe de ser la mejor meta posible. Somos seres sociales y debemos construir la mejor sociedad posible.

Busco respuestas, Andrés, con la herramienta que conozco, la fotografía, pero no se si las llegaré a encontrar alguna vez.

Es agradable sentir el mar a través de tu fotografía.

Un abrazo